Exposiciones: Palimpsesto (Doris Salcedo) y Todas las variaciones son válidas, incluida esta (Esther Ferrer).
Palimpsesto - Doris Salcedo.
Esta exposición, situada en el Palacio de Cristal en el parque del Buen Retiro, era cuanto menos llamativa desde el primer momento, cuando te hacen colocar unos protectores de tela para los zapatos, y entras a una enorme sala con letras en el suelo, formadas de agua.
Estas letras parecen estar superpuestas sobre otras dibujados en el suelo, dando una cierta sensación de incomodidad al ver el agua sobre unas letras que de alguna forma, se sienten las incorrectas al verse superpuestas.
El tema de esta exposición es una crítica a la violencia política y el sufrimiento de aquellos que han quedado excluidos de unas condiciones de vida digna.
La forma de arte de esta exposición es llamativa y original, sin embargo, algo que no necesitas ver pieza a pieza, detenerte y disfrutar de ello, pues no hay con qué hacerlo. Es un ejemplo del tipo de exposiciones artísticas en el día de hoy.
Todas las variaciones son válidas, incluida esta - Esther Ferrer.
Una exposición dinámica y variada en una sala enorme, con cuatro salas más pequeñas a los lados. Se sitúa también en el jardín del Retiro, esta vez en el Palacio de Velázquez.
Esta exposición reúne unas cuantas obras y performances, en su gran mayoría activadas por el espectador.
En una de las salas había un piano, todo escrito, en el que cualquiera podía sentarse a tocar, tal como hicieron Violeta y Peral, dando un corto concierto de piano improvisado, al que se unió un chico que pasaba por allí.
Una de las obras que más me llamó la atención fue una en la que mostraba el paso de los años en su retrato, envejeciendo en cada año, mostrando que nadie escapa del paso del tiempo.
Esta exposición, situada en el Palacio de Cristal en el parque del Buen Retiro, era cuanto menos llamativa desde el primer momento, cuando te hacen colocar unos protectores de tela para los zapatos, y entras a una enorme sala con letras en el suelo, formadas de agua.
Estas letras parecen estar superpuestas sobre otras dibujados en el suelo, dando una cierta sensación de incomodidad al ver el agua sobre unas letras que de alguna forma, se sienten las incorrectas al verse superpuestas.
El tema de esta exposición es una crítica a la violencia política y el sufrimiento de aquellos que han quedado excluidos de unas condiciones de vida digna.
La forma de arte de esta exposición es llamativa y original, sin embargo, algo que no necesitas ver pieza a pieza, detenerte y disfrutar de ello, pues no hay con qué hacerlo. Es un ejemplo del tipo de exposiciones artísticas en el día de hoy.
Todas las variaciones son válidas, incluida esta - Esther Ferrer.
Una exposición dinámica y variada en una sala enorme, con cuatro salas más pequeñas a los lados. Se sitúa también en el jardín del Retiro, esta vez en el Palacio de Velázquez.
Esta exposición reúne unas cuantas obras y performances, en su gran mayoría activadas por el espectador.
En una de las salas había un piano, todo escrito, en el que cualquiera podía sentarse a tocar, tal como hicieron Violeta y Peral, dando un corto concierto de piano improvisado, al que se unió un chico que pasaba por allí.
Una de las obras que más me llamó la atención fue una en la que mostraba el paso de los años en su retrato, envejeciendo en cada año, mostrando que nadie escapa del paso del tiempo.
Al piano: Álvaro Peral.


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