Dalí: Los cornudos del arte moderno.

Biografía y obra.


Salvador Dalí redactó este texto en francés, en 1956, durante una de sus travesías por el Atlántico, y se publicó ese mismo año en Francia tal como se reproduce en la presente edición, siendo su título original “Les cocus du vieil art moderne”. Esta edición está traducida por Tusquets editores, en el año 2000.
Salvador Felipe Jacinto Dalí i Domènech, fue un pintor, escultor, grabador, escenógrafo y escritor español del siglo XX. Se le considera uno de los máximos representantes del surrealismo.
Dalí fue principalmente reconocido por sus imágenes surrealistas e impactantes. Sus habilidades pictóricas en muchos casos se atribuyen a su admiración por la pintura renacentista, como más de una vez demuestra en este libro. Abordó también campos del arte tales como la escultura, la fotografía, e incluso el cine, llevándole a colaborar, de hecho, con otros artistas audiovisuales.
Fue un hombre realmente imaginativo, y manifestó un gran narcisismo y megalomanía, con objetivo de atraer la atención pública.
De este autor, podemos encontrarnos otras obras tales como “Diario de un genio” o “vida secreta de Salvador Dalí”, aparte de unas cuantas más.

Resumen.


Todo el libro es una enorme e irónica crítica a los críticos de arte y al arte moderno en sí, en la forma abstracta y fea con la que se representaba. Critica en más de un momento la pintura de muchos de estos artistas modernos, haciendo hincapié, la mayor parte de las veces, en la de Picasso.
Además, habla también de la arquitectura modernista, halagando a Gaudí en varias ocasiones por ello.

Prólogo.


El prólogo no está escrito por Dalí, y comienza hablando de la diferencia enorme en la repercusión que las muertes de Dalí y Picasso produjeron. Tras esto, habla sobre la intervención del pintor en el arte moderno, y procede a introducir brevemente el libro y su estructura.

Organización.


Comienza contraponiendo al genio francés, analítico, contra el español, místico. Entonces, comienza la crítica contra la fealdad del arte moderno, poniendo como principal culpable a Picasso. Tras esto critica el término de arte moderno, y critica a aquellos que sustituyen el verdadero arte por valores filosóficos. Se burla del arte abstracto, y critica la escultura histérica. Para finalizar, termina aplicando física nuclear en el tema artístico.

Puntos del libro a resaltar.


Dalí ataca con su ironía una y otra vez el arte de Picasso, y adula otras tantas a, por ejemplo, Gaudí.

Descubrimientos personales tras su lectura.


Me ha gustado mucho leer sobre este aparente odio visceral que Dalí parece tenerle al arte abstracto, pues siempre había sido algo que me ha resultado feo y poco artístico, y ver que un genio del nivel de Dalí opina lo mismo, hace que deje de sentirme tan inútil por no agradarme, pues me parecía que no encontrarle el gusto era como ser, de alguna forma, un poco inculto.

¿Recomendarías este libro?


Sí, lo recomendaría. Me parece realmente un punto de vista muy interesante, y resulta entretenido de leer, por la forma de escribir del pintor.

Otros autores que aborden este tema.


Robert Hughes, escritor y crítico de arte australiano en la revista Time, criticó este ámbito del arte. También Homero Castillo, escritor, abordó el tema.

Orígenes del tema sobre el que gira el libro.


El arte abstracto nace con la creación de la nueva pintura del ruso Wassily en 1910, en la cual no existía ninguna representación figurativa, sino formas y colores; sin embargo, revisando obras prehistóricas de Egipto del periodo prehispánico se puede ubicar en ellas el origen de este arte.

Esta tendencia artística se basó, no en la representación real del objeto, sino en la belleza que el cuadro pueda reflejar, de allí la importancia del color en las obras abstractas.

La tradición abstracta conoció un importante renacer en Estados Unidos a partir de finales de la década de 1940 con el "Action Painting". El final de la década de 1960 vivió el desarrollo de una abstracción centrada en el análisis de sus propios componentes.

Conclusiones a las que he llegado.


A Dalí no le gusta nada Picasso. De veras, bien pensado, al menos la mitad del libro es una crítica contra el pintor, sin miramientos.

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